La « Célula de vigilia educativa » reúne a todos los actores citados previamente y comenzó a funcionar desde el año escolar 2013-2014. Para el nivel de secundaria, se trata de la enfermera, una o dos psicólogas, el CPE, el director del aérea salvadoreña y la directora general de la institución. En el caso de los alumnos con dificultades (familiares, sociales, cognitivas…), estas son tratadas en equipo y en secreto. Este seguimiento permite repartirse el trabajo y tomar las medidas necesarias. Así fue como se instalaron los Proyectos Personalizados de Éxito (PPRE) en el caso de los alumnos con dificultades de aprendizaje o los Proyectos de Acogida Individualizados para los niños que sufren de enfermedades crónicas o que deben recibir un tratamiento; por ejemplo, en el caso de diabetes, epilepsia o déficit de atención. Gracias a estos dispositivos, los profesores saben cómo tratar las urgencias eventuales o cómo ayudar a los alumnos a compensar sus dificultades cotidianamente. Para el año escolar 2016-2017, el proyecto continúa con la esperanza de que todos los profesores presenten los casos de los alumnos que se sienten mal.